Mateo Maté desafía al canon occidental en la Sala Alcalá 31

El jueves pasado estuve visitando la exposición Mateo Maté: Canon junto al artista de esta misma, en la Sala Alcalá 31 y fue una experiencia reflexiva sobre la estética y el canon occidental. En esta entrada os cuento mis opiniones y algunas claves para disfrutar mejor de esta fantástica muestra que no os podéis perder. Conocí la obra de Mateo Maté en persona en ARCO 2016, cuando vi su trabajo Reliquias de artista (2008) en el stand de la Galería NF y lo cierto es que me interesé bastante por su trabajo desde aquel entonces. Recientemente, me invitaron a la visita con Mateo Maté a su exposición Canon y la verdad es que me cambió bastante la óptica sobre el canon grecolatino.  Tenía bastantes ganas de visitar esta exposición…y muchas expectativas que, desde luego, se cumplieron.

La muestra comienza con las acepciones de la palabra “Canon” en su entrada. Todas ellas bien a significar lo mismo, que canon es un modelo ideal de características perfectas. En el primer vistazo que hice a la sala de planta basilical, y anteriormente sede de un banco, lo cual nos contaba Mateo Maté y que por lo tanto era un lugar idóneo para llevar a cabo esta exposición, no percibí del todo los cambios que había sobre las esculturas más “canónicas” de la Historia del Arte occidental.

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Sala Alcalá 31

Los cambios que se han realizado a las estatuas que ha intervenido Mateo Maté son casi imperceptibles, en algunos casos muy sutiles, pero son una absoluta genialidad. Solo voy a comentar unos pocos ejemplos, porque es algo que tenéis que apreciar y ver en persona, ya que es una visita que te hará reflexionar sobre el canon que todavía sigue vigente en la actualidad.

Empezamos por los casos en los que el canon afecta directamente a la imagen de la mujer, tanto en la antigüedad como en la actualidad. Mateo Maté de formación en Bellas Artes jamás había trabajado con la técnica escultórica, sin embargo, esto no se percibe en absoluto en las esculturas que ha “reinterpretado” desafiando al canon tradicional. Por ejemplo, las mujeres siempre han sido retratadas con un cuerpo objetivado, delgadas (aunque hay excepciones a lo largo de la historia en el que el canon femenino era todo lo contrario), pero sobre todo jóvenes, como si el tiempo no pasara para éstas. Con esta idea choca la propuesta de este artista que toma la Venus del Esquilino y hace una versión de ella embarazada, o toma la icónica escultura del Espinario, que es un muchacho y la hace en su versión femenina, normalizando el cuerpo de la mujer, ya que ésta podría parecer impúdica dado su postura, en el que muestra sus genitales.

Pero no solo a las mujeres nos afecta el canon, también a los hombres y en esto Mateo Maté también ha indagado creando un adonis obeso, que en cierto modo sería un canon más realista de prototipo de hombre. La diversidad sexual también se ha mostrado realizando versiones de esculturas como hermafroditas. Otro de los puntos maravillosos es la presencia de las diferentes razas y es que ha intervenido dos esculturas con leves modificaciones en los labios y otras facciones de la cara, para incluir dentro del canon a las personas de otras etnias, que no se encontraban dentro del canon grecolatino. Las esculturas del canon siempre nos han captado como jóvenes, inmanentes por los el tiempo no pasa…sin embargo, esto no es cierto y el artista ha sabido plasmar esto en tres esculturas donde se aprecia la senetud, y también la temida muerte…

Todo esto va acompañado de un laberinto de catenarias por el que tendrás que vagar reflexionando con la ayuda de una hoja de sala que se ha confeccionado para esta muestra. Como sorpresa final hay muchos más casos donde se rompe con la norma estética establecida, además de encontrar hasta esculturas híbridas entre humano y animal….Tampoco te puedes perder la visión desde la segunda planta de la sala, por la que podrás observar esta instalación como si estuvieras en un circo romano.

Para recapitular, Canon es una exposición que te hará plantearte cuestiones sobre el canon estético anterior y actual, que aún marca lo que es bello o no. Como el mismo Mateo Maté nos comentó en la exposición “No hay belleza inocua, ni belleza inocente, hay mecanismos de poder”. Podéis disfrutar de esta muestra hasta el 23 de julio en la Sala Alcalá 31 y aquí os dejo un enlace sobre la información, horarios y otras actividades en torno a esta.

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